
Venía en el camión del aero a mi casa… me bajé y seguido de mí se bajó un niño como de 7 años y me habló:
“Hey!!! son tuyos?”
(mostrándome el estuche de mis Ray Bans que había olvidado en el asiento del camión)
“sí, son míos, muchas gracias”
Y entonces pensé, México no es tan malo después de todo.
This entry was posted
on Sunday, December 20th, 2009 at 2:00 am and is filed under Ego.
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed.
Responses are currently closed, but you can trackback from your own site.